domingo, agosto 10, 2008

Como todos los días suena el despertador: desayunar, recoger la
casa,hacer compra y preparar entre los dos la comida. Y rápidamente
aprovechar la mañana con las bicis (sobre 50 kms. por el concejo y aledaños) Al terminar, con el picnic a la playa el resto de la tarde: baños, palas, charla y cervecillas. Para terminar viendo atardecer en el puerto, y más charla durante la noche. Y a la mañana siguiente de nuevo a empezar hasta la anochecida que toca coger el coche y retornar a Gijón. Tal vez la semana laboral nos permita reponernos del ajetreo del finde. Pero ¡qué cansado es ser joven! (pasados los 40)
Desde Tapia de Casariego
Enviado desde mi iPod

sábado, agosto 09, 2008

¿Cansado el fin de semana?.Realmente aunque no sea verdad, espero que la semana laboral me permita recuperarme del esfuerzo para mantenerme más o menos joven: bici, playa, el atardecer en el muelle, el grupo de amigos varios de ellos ya con sus niños creciendo (y a los que hay que ayudar a crecer, claro!), cena fuera de casa; y eso el sábado. El domingo casi otro tanto; y se me olvidaba que la playa no solo es dormitar, también las palas y varios baños.

Realmente agota el necesitar mantenerse en movimiento continuo para no pararse definitivamente. Y cada día que pasa, cuesta más (y estoy en los 45).

jueves, agosto 07, 2008

Mis cuarenta empezaron con 4 años de retraso cuando mi chica y yo enredamos los manillares y acabamos en el hospital (público y de servicio universal) ella con el codo roto y yo con la clavícula. Pasados 18 meses, de secuelas permanecen unas pocas molestias físicas pero si algún gramo de más que resulta muy difícil de hacer desaparecer de la báscula. Pero seguimos con las bicis cuando podemos, y a partir del mes que viene esperamos que con TALASOPONIENTE en el FOMENTO de GIJÓN.
Seguiré hablando de lo cansado que es ser joven en próximas entradas que espero convertir en más regulares (y que no superen las 100 palabras)